Ocho horas de vuelo separan las capitales de Helsinki de Delhi. Ocho horas de calvario para un culo de mal asiento como el mio. El año que volé a Pekín me tomé un valium para dormir y al cabo de dos hora estaba dando vueltas por el avión sin poder pegar ojo. Pasé al plan B: si no puedes dormir, mantente despeirto, porque cuando aterrices comienza el día y no podrás descansar. Me bebí casi dos litros de cocacola y aguanté hasta la noche china sin pegar ojo. Casi 24 horas en total.
No tenía intención de repetir el plan, así que procuré dormir o al menos descansar. Solo conseguí lo segundo. Me vi dos películas, escuché música, paseé, leí… Pero tampoco dormí.
Mezquita de Jamma Masjid (Delhi)
En Delhi, cuya ciudad está dividida en dos :El viejo Delhi, ciudad fundada por Shah Jahan, emperador mogol y el Nuevo Delhi, construido por los británicos, tuvimos el tiempo justo de llegar a nuestro fastuoso hotel, dejar las maletas y salir de visiteo.
Templo Sikh
Perfecto, no hay que perder el tiempo: Fuímos derechos a la mezquita más grande de la India (mayoría hindú y yo empiezo por los musulmanes, ya me vale) Jamma Masjid está juston en pleno corazón de la capital india, muy cerca del Raj Ghat, lugar donde fue incinerado el Mahatma Ghandi, aunque sus cenizas posteriormente fueron arrojadas al Ganges, en Raj Ghat hay un monumento muy sencillo en su memoria. Un pequeño jardín nada ostentoso, como no podía ser de otra forma y una lápida con un fuego permanentemente encendido, solo eso.
Monumento al Mahatma Gandhi
Por la tarde nos acercamos a ver un templo Sikh. Todo en blanco con sus tejados dorados y una gran bandera naranja, inequívocamente Sikh. En todos estos lugares hay que entrar descalzos, pero los triatletas estamos acostumbrados a andar por sitios inverosímiles con los pies desnudos, por lo que no temáis a contraer ninguna infección, que los suelos los mantienen siempre limpios ¿? (eso dicen) También es curioso que en estos templos sikh no es solo la mujer la que debe cubrirse el pelo con alguna prenda, los hombres también, ya sabéis que los Sikh son aquellos indios del turbante permanentemente a la cabeza, el cuchillo, la pulsera de acero y no se cortan el pelo.
Delhi
También estuvimos echando un vistazo a los jardines donde se haya el minarete de Qtub Minar de mas de 70 mts de altura. Muestra de la rivalidad constante de los mogoles musulmanes a la población hindú, pues donde había templos hinduistas este rey mogol se dedicó a destruirlos y en el mismo lugar construir mezquitas y minaretes.
Bienvenida al Palacio de Samode
Conocimos el pequeño pueblo de Samode, donde se encuentra un palacio de impresionante lujo al estilo oriental, donde comimos la más deliciosa comida picante de nuestra vida. Ya entrada la tarde llegamos al estado del Rajastán. Rajá = Rey. Tan = Tierra.
Interiores de Palacio
Pues muchos no quedan, pero desde luego en esta desértica zona de la India dejaron buena muestra de su paso y de sus lujosas vidas. Jaipur es la capital del Rajastán, también es conocida como la Ciudad Rosa, con sus edificios construidos en arenisca roja y posteriormente reacondicionada debido a la visita del Principe de Gales, futuro rey Eduardo VII.
Jaipur. La Ciudad Rosa
En esta ciudad nos pudimos perder entre la densidad de la población, caminar entre ellos y comprobar in situ su día a día, además de visitar el Palacio del Maharajá, La Fachada de los Vientos o el Observatorio Astronómico de Jai Singh.
Fachada de Los Vientos
Subimos a la ciudad fortaleza de Amber de la única forma permitida: A lomos de elefante.
Amber. Palacio de los Vientos
Subida a Amber
Después de un par de días en esta sombrosa ciudad partimos hacia Agra, en el estado de Uttar Pradesh. Agra fue capital de la India, al igual que Delhi durante el imperio mogol. Agra tiene dos motivos de visita. Uno es indiscutible: El Taj Mahal. Otro es sorprendente: El Fuerte Rojo.
Fachada del Fuerte Rojo de Agra
El Taj Mahal fue construido en 1652 por el emperador Shah Jahan para guardar los restos mortales de su esposa Muntaz Mahal, construido íntegramente en mármol blanco con incrustaciones piedras preciosas. Es curioso comprobar como ante semejante exposición de perfecta simetría, en el interior del recinto reposa justo en el centro la tumba de la esposa fallecida y a su lado, sin guardar ninguna regla geométrica, la tumba del emperador y artífice de tal maravilla. Y es que enfrente iba a ser construido otro de mármol negro para él, pero nunca se llevó a cabo, por lo que al final fue enterrado junto a su esposa.
El Taj Mahal
En Agra, no salimos totalmente de lo estipulado, recorriendo calles por dionde no suelen transitar turistas, en busca de sus tiendas, sus comercios, sus rincones mas escondidos y terminamos en el barrio musulman visitando una de sus mezquitas ante la incredulidad de sus gentes. Todo gracias a un taxista de un tuc-tuc con aspiraciones de guía turístico que, a un módico precio previamente negociado, nos llevaba y traía por todas partes y nos esperaba a la puerta del hotel sin ni siquiera saber si acudiríamos a la cita.
Tienda de Bicis en Agra
De Agra partimos hacia Orchha en tren. Las estaciones de ferrocarril indias son mundialmente conocidas y aunque no vimos ningún tren abarrotado hasta los techos, si pudimos comprobar el trasiego de gente. Orchha es un pueblo muy de interior, prácticamente una aldea.
Palacios y templos de Orchha
Con unos palacios y templos abandonados a sus alrededores de belleza incomparable. Fueron construidos por sus gobernadores Bundela entre el siglo XVI y XVIII. El mejor conservado es el Raj Mahal y el templo de Lakshminarayan.
Palacio de Raj Mahal. Orchha.
La anécdota en este pueblo fue la asistencia de Pilar a un ritual religioso hinduista, donde participó de las ofrendas y rituales místicos como una más. Y es que una vez metida hasta el cogollo de la ceremonia, mejor comportarse como tal, no sea que…
Y a la vuelta hacia el hotel, queriendo acortar por un camino de las afueras, nos fuimos en dirección contraria, perdiéndonos por la montaña y apareciendo en otra aldea donde nos miraban como si fuese la primera vez que un hombre blanco pisaba por allí (y no me hubiese extrañado nada en absoluto que así fuese). No hablaban inglés, nosotros no hablábamos hindi y entender que estábamos demasiado lejos de donde íbamos y que ya era noche cerrada nos costó más de lo deseado. La risa fue nuestra mejor aliada, ya que los cinco expedicionarios poco más podíamos hacer.
Cuando baja pletórico de agua, el caudal llega hasta la piedra ennegrecida, cubriendo totalmente la cascada. Solo se alcanza a ver la vegetación.
En Khajuraho sorprende visitar el rio y la fuerza salvaje con la que baja el agua. Forma un salto de agua de unos 30 mts que en temporada fuerte de pleno monzón llega desaparecer de la cantidad de agua que arrastra. Eso es fuerza y caudal, lo demás mera anécdota.
Templo de los Reyes Chandela. Khajuraho.
También por los templos construidos por los reyes Chandela. Destacan por sus bajorrelieves y sus esculturas eróticas, de hecho cuna del Kamasutra.
Venga!! Alegria, alegria!!
Varanasi (o Benarés) es ciudad de pergrinación para cualquier hindú. Las aguas sagradas del rio Ganges así lo indica, Benarés es la ciudad de las Mil Escalinatas (Ghats) donde los feligreses hacen sus ofrendas, sus oraciones ,sus purificaciones, rituales, cremaciones.
Escalinatas (Ghats) de Varanasi.
Ceremonia de Cremación. Las cenizas son arrojadas al rio.
Purificación en familia.
Merece la pena vistarlo de tarde noche, con un ir y venir de gente interminable, denso, profundo y agobiante. Cada rincón te desborda información, cada imagen vale el viaje en si mismo. Las luces, las ofrendas, e incluso las piras crematorias en la oscuridad de la noche brillan con una intensidad especial. La espiritualidad del Ganges te atrapa. Una imagen para recordar toda la vida.
Rituales.
Oración.
Tradición. El padre rapa a sus hijos ante la orgullosa mirada de la madre. En un futuro, el mayor de estos hijos seráel encargado de iniciar la ceremonia de cremación del padre en el rio Ganges.
También es imprescindible volver a recorrerlo al amanecer, es decir, a las cuatro de la mañana y ver lo mismo: Navegar el Ganges, ver amanecer desde sus aguas, los baños purificadores, las ofrendas…
Amanecer.
Es lo mismo y es diferente. Es más íntimo, mas sosegado ,pero no pierde en intensidad. El color de la mañana hace que de esta visita guarde mi mejor recuerdo del viaje.
Mi amigo JL Rocha, autor de algunas de estas fotografias. Impregnado de Varanasi hasta las trancas. Gracias por tu compañia y fotos.
De Varanasi a la frontera de Nepal separan 300 kms que hicimos por carretera en 4x4. Esto fue lo peor de todo, una lenta tortura, pero Nepal lo dejo para la cuarta y última entrega de este “no deporte en la India”.

























9 comentarios:
vuelves enriquecido y purificado.
espero ansioso Nepal, quizás ahí sí siga tus pasos.
Una pasada, es un sitio para verlo sin duda, gracias¡¡
Se nota que estas disfrutando de tus vacaciones, muy buenas instantaneas, enhorabuena.
Me encanta este reportaje y las vivencias y sensaciones que transmiten las fotos y el texto... Un fuerte abrazo...!!
Una foto que no conocía ¡¡¡la catarata, los templos los visité y allí me pasó una cosa muy curiosa con un "santón" que me leyó la mano ......
Tendré que volver para verla ¡¡me apasiona la India!!!
Besicos
Namaste!
Que pasada!!!
Me dejas sin palabras!
Pedazo de fotos y de experiencias!!!
Un saludo!!!
Me encanta,lo leo y me siento un poco en la India,cuenta mas cosas cuando puedas. besos.
¿Trabajando para el National Geographic?
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